domenica 31 maggio 2009

Dreams, dreams

Hay personas que están hechas del mismo material que los sueños, que no son más que eso y permanecen junto a nosotros el tiempo que el sueño dura, para luego desaparecer y perderse en el espacio, quedándose cobijadas sólo en nuestros recuerdos.
Algo así decía una parte de la película que acabo de ver. La frase puede ser muy cursi y hasta cliché, pero la verdad es que me hizo pensar en que, desde algún punto en nuestros ojos, la frase tiene mucho más de cierto que de irrealidad.
Cuando la escuché se me vino a la cabeza inmediatamente una persona, que aunque claramente está hecha de carne y hueso igual que el resto de la gente, para mí tenía más de sueño que de cualquier otra cosa. No lo noté, claro, cuando estuvo a mi lado y mientras el sueño duró, pero siempre he dicho que más vale tarde que nunca.

De repente en la vida ocurren situaciones que rayan en lo fantástico y surrealista, y que mientras duran, nos vuelven un poco fantásticos también a nosotros mismos. Con sonrisas fantásticas, latidos acelerados fantásticos y hasta miradas irreales. Cosas que, en la vida cotidiana pasan desapercibidas, pero que cuando vienen de una de aquellas personas de las que hablo, nos hacen vivir un pequeño pero agradable sueño, dure lo que dure.

Creo que una de las pérdidas más dolorosas es la causada por la partida de aquel “sueño” y que las alegrías y sensaciones más agradables son causa de su existencia; y también creo que para alguna persona fuimos, somos o seremos el sueño del que les hablo...

sabato 30 maggio 2009

No puedes comprender

No sabes escuchar, no te importa el dolor
hasta que pierdes a quien quieres.
Porque ignoras lo que tienes
y te quedas sin saber que paso...
No me sigas llenando el celular de mensajes de texto;
es inútil.
Tú sabes realmente que te amo y esto no se irá así de fácil,
que ya no estemos más juntos no significa que todo acabe.
Es difícil, pero ya no hay vuelta atrás.
Tú pasaste por lo mismo antes, sabes lo que se siente
estar en esto...
De todas formas, fui muy afortunado.

The littlest things

The littlest things that take me there
I know it sounds lame but its so true
I know its not right, but it seems unfair
That the things are reminding me of you
Sometimes i wish we could just pretend
Even if for only one weekend
So come on, tell me
Is this the end?

sabato 23 maggio 2009

Renée Zellweger se reencuentra con el terror (hay que ver si ahora resulta)

Renée Zellweger es una de las grandes actrices del cine hollywoodense y mundial. Tiene los premios más importantes del cine como el Oscar, Bafta, Globo de Oro y Premio del Sindicato de Actores por sus interpretaciones en grandes películas como Chicago, Cold Mountain, Persiguiendo a Betty y El diario de Bridget Jones. Como a todo actor, su pasado lo condena; y entre las primeras películas que hizo está una versión de muy bajo presupuesto de La Masacre de Texas, llamada "The Return of the Texas Chainsaw Massacre: The next generation" (1994) (algo como "El regreso de la matanza con sierra en Texas: La nueva generación"), en donde el eterno actor de comedias románticas, Matthew McConaughey, aparece como psicópata asesino esquizofrénico y Zellweger como la perna víctima de toda clase de vejaciones. La película es freak y horrorosamente mala. Con un pésimo guión y horribles actuaciones.

Catorce años más tarde y después de convertirse en una actriz versátil y en una de las más talentosas y cotizadas, Reneé vuelve a probar en el género que la vió nacer como actriz: el terror. La película promete, pero los trailers siempre se ven más geniales de lo que la película realmente es. Es de esperar que ahora le resulte y no sea un total fracaso. La película es una coproducción entre USA y Canadá, se llama Caso 39 y trata de una trabajadora social rescata a una niña de 10 años maltratada por sus padres, pero pronto descubrirá que la niña no es tan inocente como parece... y después viene lo peor.

domenica 3 maggio 2009

El amor es ciego y la locura lo acompaña


Cuentan que una vez se reunieron todos los sentimientos y cualidades del hombre. Cuando el ABURRIMIENTO había bostezado por tercera vez, la LOCURA, como siempre tan loca, les propuso: - ¿Vamos a jugar a las escondidas?! La INTRIGA levantó la ceja intrigada y la CURIOSIDAD, sin poder contenerse preguntó:

- ¿A las escondidas?... ¿y cómo es eso? - Es un juego -explicó la LOCURA- en que yo me tapo la cara y comienzo a contar uno hasta un millón mientras ustedes se esconden y cuando yo haya terminado de contar, el primero de ustedes que yo encuentre ocupará mi lugar para continuar el juego.

El ENTUSIASMO bailó secundado por la EUFORIA, la ALEGRÍA dió tantos saltos que terminó por convencer a la DUDA, e incluso a la APATÍA, a la que nunca le interesaba nada. Pero no todos quisieron participar... la VERDAD prefirió no esconderse, para qué? si al final siempre la hallaban, y la SOBERBIA opinó que era un juego muy tonto (en el fondo lo que le molestaba era que la idea no hubiese sido de ella) y la COBARDÍA prefirió no arriesgarse...

- Uno, dos, tres... -comenzó a contar la LOCURA. La primera en esconderse fue la PEREZA, que como siempre se dejó caer tras la primera piedra del camino, la FE subió al cielo y la ENVIDIA se escondió tras la sombra del TRIUNFO que con su propio esfuerzo había logrado subir a la copa del árbol más alto. La GENEROSIDAD casi no alcanzaba a esconderse, cada sitio que hallaba le parecía maravilloso para alguno de sus amigos...

¿Que si un lago cristalino?, ideal para la BELLEZA. ¿Que si la hendija de un árbol?, perfecto para la TIMIDEZ. ¿Que si el vuelo de la mariposa?, lo mejor para la VOLUPTUOSIDAD. ¿Que si una ráfaga de viento?, magnífico para la LIBERTAD... Así, la GENEROSIDAD terminó por ocultarse en un rayito de sol. El EGOÍSMO en cambio, encontró un sitio muy bueno desde el principio, ventilado,

cómodo... pero sólo para él. La MENTIRA se escondió en el fondo de los océanos (mentira, en realidad se escondió detrás del arcoiris), y la PASIÓN y el DESEO en el centro de los volcanes. El OLVIDO... se me olvidó dónde se escondió...pero eso no es lo importante.

Cuando la LOCURA contaba 999.999, el AMOR aún no había encontrado sitio para esconderse, pues todo se encontraba ocupado... hasta que divisó un rosal... y enternecido decidió esconderse entre sus flores.

- Un millón!!!- contó la LOCURA y comenzó a buscar.

La primera en aparecer fue la PEREZA, sólo a tres pasos de una piedra. Después se escuchó la FE discutiendo con Dios en el cielo sobre Zoología... La PASION y el DESEO los sintió en el vibrar de los volcanes. En un descuido encontró la ENVIDIA y, claro, pudo deducir dónde estaba el TRIUNFO. El EGOÍSMO no tuvo ni que buscarlo. Él solito salió disparado de su escondite que había resultado ser un nido de avispas. De tanto caminar sintió sed y al acercarse al lago descubrió a la BELLEZA y con la DUDA resultó más fácil todavía, pues la encontró sentada sobre una cerca sin decidir aún de que lado esconderse...

Así fue encontrando a todos... al TALENTO entre la hierba fresca, a la ANGUSTIA en una oscura cueva, a la MENTIRA detrás del arcoiris... (mentira, si ella estaba en el fondo del océano) y hasta al OLVIDO... que ya se le había olvidado que estaba jugando a los escondidos... pero sólo el AMOR no aparecía por ningún sitio.

La LOCURA buscó detrás de cada árbol, bajo cada arroyuelo del planeta, en la cima de las montañas... y cuando estaba dándose por vencida divisó un rosal y las rosas... Y tomó una horquilla y comenzó a mover las ramas, cuando de pronto un doloroso grito se escuchó... Las espinas habían herido en los ojos al AMOR; la LOCURA no sabía qué hacer para disculparse...lloró, rogó, imploró, pidió perdón y hasta prometió ser su lazarillo.

Desde entonces; desde que por primera vez se jugó a las escondidas en la tierra: EL AMOR ES CIEGO Y LA LOCURA SIEMPRE LO ACOMPAÑA.