venerdì 30 novembre 2007

La Teletón no es de todos los chilenos

"En cada paso estás tú", se lee en uno de los afiches de la Teletón pegados en el centro de Punta Arenas. Ese "tú", tan potente en el resto del país, acá suena lejano, opacado por las miles de banderas regionales que aparecen en chapas, calcomanías, banderines, y poleras en cada rincón de la ciudad.
"No tenemos una Teletón magallánica; tenemos las Jornadas por el niño impedido", aclara el presidente del Club de Leones de Punta Arenas, para que no quepan dudas de que son iniciativas similares, pero con identidades distintas.
La Teletón se planteó desde sus inicios como una iniciativa nacional, que abarcara las necesidades de los minusválidos en todo Chile. Sin embargo, al comienzo los recursos no eran suficientes para atender a todas las regiones.
A mediados de los 80, la cruzada se estaba afianzando social y económicamente en el país. En ese ambiente empezaron a surgir voces que pedían mayor cobertura para las zonas aisladas. "La Teletón crece de forma responsable. Es mucho peor crecer y después tener que cerrar. Y en un momento hubo una presión por crecer en Punta Arenas cuando no había recursos", recuerda Mario Kreutzberger.
La ilusión de un centro de rehabilitación se generó en los puntarenenses, pero la Teletón no estaba en condiciones de llevarla a cabo. Entonces el club de Leones Cruz del Sur se hizo cargo.
"La gente tenía que salir a Temuco, Santiago y Concepción para atenderse", cuenta José Rosales, presidente de la entidad. "Aquí había un problema social: las familias se estaban yendo porque querían sanar a sus hijos. Más que crear banderas de lucha o de independencia, quisimos dar una solución a un problema", agrega.
En 1987, cuando comenzó, eran seis niños los que necesitaban terapia. Hoy atienden a 1.300 personas de todas las edades, cuentan con tres centros de rehabilitación y el mes pasado superaron en 20 su meta de $300 millones.
"Ahora no necesitamos a la Teletón, damos abasto suficiente. Creemos que ella puede invertir mejor sus platas en el resto del país", puntualiza Rosales.
Y aunque el año pasado Magallanes fue la región que menos dinero entregó a la obra de Don Francisco ($32 millones, que representan el 0,7%), el dinero recaudado para ambas campañas supera con creces los aportes de otras regiones mucho más populosas.[/b]
Así, mientras un chileno promedio entrega $700 pesos para la Teletón, un magallánico promedio dona sobre $2.000 al símil regional. ¿La clave? Según el coordinador de las Jornadas, René Benavides, está en la identificación de la gente con la causa. "Magallanes es una región distinta al resto, por la lejanía, por el clima, por su tradición de pioneros. Hay un sentimiento de una región que ha sabido salir adelante con mucho esfuerzo. Y las jornadas forman parte de eso", sostiene.

Llegó un momento en que la necesidad de un rostro se volvió urgente. Al comienzo algunas figuras locales de radio y televisión animaban los eventos, pero fue con la llegada de Fernando Solabarrieta que las Jornadas encontraron su Don Francisco.Canciones propias, bailes, números artísticos y humorísticos se ven en los tres canales regionales de Magallanes durante las 15 horas de transmisión. En el caso de TVN, este día interrumpe sus transmisiones nacionales para transmitir el show presentado esta vez en un gimnasio Fiscal de la ciudad (Punta Arenas) y que cuenta con variados artistas tanto regionales como nacionales, así, si uno ve la televisión por la tarde se encuentra con el “bloque juvenil”, es normal encontrarse con grupos regionales de casi todo tipo de música y grupos de baile además, también se presentan algunos artistas nacionales, este bloque termina como a las 20:00 hrs. Para dar paso al “bloque estelar”.
Para que tengan una idea, es como una teletón pero regional. Al menos acá en la ciudad por estos días fue muy normal estar viendo tarritos (alcancías) por las calles para recolectar dinero. Se puede decir que Punta Arenas y me imagino también las otras comunas, se transforman completamente para efectuar esta cruzada.
Este año participaron personajes tan variados como el tenor Tito Beltrán, Salomón y Tutu tutu, Andrés de León o Los Mox. "Ahora me llaman para preguntar cuándo es y participar. Es una obra en la que nadie quiere sacar provecho mediático, nadie se pega codazos ni andan sacando a gente del escenario", dice Solabarrieta, quien es el DON FRANCISCO MAGALLANICO.

En ambas instituciones son insistentes en señalar que aquí nadie está tratando de hacer un "monopolio de rehabilitados". Para Ximena Casarejos, directora ejecutiva de la Fundación Teletón, "está bien que surjan estos grupos de atención local. No hay que tener un monopolio. Sí creo que lo estamos haciendo bien y que estamos en la punta de la rehabilitación".

Palabras Encadenadas

Hoy fui con un amigo a ver la excelente obra teatral "Palabras Encadenadas" que contó con las excelentes actuaciones de Francisco Melo y Alejandra Fosalba, dirigidos magníficamente por Moira Miller.
Alejandra Fosalba es Laura; una psicóloga secuestrada y encerrada en un oscuro sótano en donde contempla aterrorizada un vídeo en el que un hombre confiesa ante la cámara ser un asesino en serie.
El personaje de Francico Melo es un tipo aparentemente normal e inofensivo. Amordazada y atada en una silla, Laura reconoce en él al que fue su marido durante dos años. Ramón le propone jugar a las palabras encadenadas. Si él gana, le dejará marcharse; si pierde, le sacará un ojo. Presa del pánico, Laura acepta. Así empieza esta historia de persecución, donde las reglas del juego cambian constantemente y no se sabe quien persigue y quien es perseguido.
La historia de dos personas que buscan la verdad. Pero la verdad siempre cambiante, aparece mezclada con mentiras y recuerdos de unos hechos crueles de dos personajes dispuestos a jugar hasta el límite. De esta forma, busca mantener en vilo al espectador, haciéndole dudar de todo aquello que está viendo y escuchando. Esta obra, es un thriller que nos lleva a un terreno puro y duro de los juegos sicológicos verbalizados.
Los actores transmiten increíblemente bien la adrenalina de las distintas situaciones extremas a las cuales están expuestos los personajes; dejando perplejos a los espectadores.
Al final de la obra, me quede para conocer a los actores, muy simpáticos ellos. Alejandra, oriunda de Concepción recibía a su familia, quienes aún impactados por el fuerte contenido de la obra, contemplaban como los fans y público asistente se fotografiaba junto a los actores y les pedía autógrafos. También tuve la oportunidad de conversar con la directora Moira Miller (hija de Liliana Ross) quien super simpática me contó de que la obra estuvo hace poco en dos funciones en mi ciudad natal (Punta Arenas) con un éxito rotundo. Despues vinieron las fotografías de rigor y las entrevistas con algunos medios, por ejemplo en canal online UrbanaTv, en donde aparecimos de casualidad mientras entrevistaban a Alejandra.